Ante situaciones de estrés o ansiedad, el sistema nervioso simpático activa la respuesta de «lucha o huida», incrementando el ritmo cardíaco, la tensión muscular y acelerando la respiración. Modular voluntariamente el patrón respiratorio es una de las herramientas más rápidas para revertir este estado fisiológico.
El rol del nervio vago
El nervio vago es el componente principal del sistema nervioso parasimpático, encargado de las funciones de descanso y digestión. Cuando se realiza una exhalación lenta y prolongada, se estimula la actividad vagal, lo que provoca la liberación de acetilcolina. Este neurotransmisor reduce la frecuencia cardíaca y disminuye la presión arterial de forma casi inmediata.
Protocolo de respiración diafragmática (4-7-8)
Para aplicar este mecanismo fisiológico de autorregulación:
- Inhala silenciosamente por la nariz contando mentalmente hasta 4, permitiendo que el abdomen se expanda.
- Mantiene el aire en los pulmones durante 7 segundos.
- Exhala completamente por la boca con un suave silbido contando hasta 8.
- Repite el ciclo durante 4 rondas.



